jueves, octubre 20, 2005

MEMORIA

Esta cualidad la tienen mis pequeños y traviesos gatitos, en general todos los animalitos y entre ellos, las personas. Esta mañana, viniendo, encontraba hermosos argumentos para volcar hoy aquí, en este blog.

Pero los olvidé. Y no es que pasara nada malo es que simplemente se han ocultado de nuevo. Sé que regresarán. Y quizá no me pareceran entonces tan bonitos como esta mañana. Es como esa inspiración que llega después de varios vasos de vino. A la mañana siguiente no entiendes cómo esa frase magistral escrita en un pedazo de papel (si se escribe) se torna en palabras inconexas y desde luego desprovistas de cualquier asomo de magistralidad.

En fin. Hoy es jueves y la vida sigue. Sobre todo, estoy nervioso porque no he acompañado a B. al médico como me había propuesto. Estoy deseando que me cuente cómo ha ido. Es verdad que lo que ha ocurrido puede marcar su vida de una forma absoluta y tengo miedo. Más que por la lesión, que todo hay que afrontarlo y tratarlo, y luchar, me preocupa muchísimo como le afectará, cómo nos afectará.

Parece que las malas noticias vienen siempre en los peores momentos. Este caso no es desde luego una excepción. Este futuro...

La memoria, que me impide olvidarme del pasado y desde luego nada ayuda para afrontar lo que vendrá. Mi tradicional optimismo ante la vida hace ya tiempo que pasó. Lustros. Así que me siento desarmado ante estos años venideros: a veces me parece que quedan pocos ya.

Los próximos días me propongo dar un giro a esta situación y este blog será testigo. Sin promesas ni objetivos preconcebidos. Sobre la marcha.

Como cuando dejé de fumar. Te acuerdas? Hace ya casi un mes...