viernes, marzo 31, 2006

HOY PUEDE SER...


... EL DIA MAS IMPORTANTE DE MI VIDA.

De mi vida hasta hoy, porque hoy empieza otra... mi gran deseo. Mi sueño.

miércoles, marzo 15, 2006

GANADO

Ganado: participio de ganar. Cuánto has ganado! Advierto una extrema crueldad en definir como ganado a una tropa de animales que finalmente se sacrifican sin apenas deternse a pensar un momentito en ellos.

Es alimento, comida!, es sagrado, al menos no se discute: son animales, son ganado.

Yo no soy vegetariano y no tengo reparos en degustar emocionado aquéllo que nos dan, salvo su vida, espero que estén en el cielo de las vacas, de sus crías, de los corderos y cerdos que en el mundo han sido.

Esta mañana he compartido una hora de atasco con un camión de terneras, he podido evitar mirar a sus ojos. Pero he visto sus hocicos asomando por las rejas del camión, quizá buscando ese aire que faltaba sobre un asfalto atascado de tubos de escape, ruidos y frenazos.

Lo confieso, si no lo veo no lo pienso, pero no me negarán que es triste... es tan triste!

¿UNA VIDA POR DELANTE?

Hoy toca depre. Está tocando, porque no es de hoy. Hace sólo una semana la ensoñación me dominaba, en un mundo repleto de sol, de colores, de música, de optimismo irrefrenable. Sólo tres días después caí al más profundo de los abismos vividos. Me pregunto realmente cómo puede soportarse este ritmo de ascensor velocísimo: no puede ser bueno.

Ando cerca de los cuarenta, lo confieso, no me adapto a lo que esto quiere decir. Soy consciente del largo trecho por recorrer, todos los proyectos importantes están aún pendientes. Aún por definir. Y sin embargo, esta inquietante sensación de final me lleva a la prisa, a perder la calma, a perder mucho más que la calma. A perder los estribos de esta vida azarosa.

Y finalmente destruir lo poco que permanecía en pie. Perdonen que no entre en detalles, no se puede. Las consecuencias fueron atroces, el final puede ser bueno cuando el regusto, el recuerdo, es positivo. Pero no se puede terminar de cualquier manera. Merecemos al menos una mirada y un calor que después nos ayude y reconforte. Alguno llamaría a esto una demostración de respeto, amistad y civismo. Pero quizá no dispongamos de este bagaje.

El caso. A día de hoy la cuenta está a cero, cuesta mucho ingresar en ella y muy poco vaciarla: apenas un par de frases dilapidan el crédito de un millón que hubo antes.

Así que nada queda. Todo pasó y dejó un rastro de desesperación porque al fin y al cabo, nada queda pero aún está. Este sinsentido nos conduce a los cuarenta: regreso a la edad. Los cuarenta, como las cuarenta, determinan el rumbo de esta partida vital. No garantiza la victoria final pero la facilita mucho.

Y en esta partida infernal el oponente las cantó primero y nos dejó compuestos y solos como el día antes del primer día, como tantas veces que no supimos estar, como nuestros viajes interiores a la nada, como cada una de nuestras egoístas decisiones.

Siento que esta vida no tiene soporte, no tiene núcleo, no tiene corazón. Tengo culpa en ello pero no toda. Quiero pedir perdón y perdonar y pensar que aún hay tiempo de recuperar el tiempo. Quiero entregarme y recibir la sincera entrega de mi persona amada, quiero decirle que mi memoria es cariñosa, que mi... que en mi interior se almacena tanto cariño sujeto por cadenas... que la llave la tienes tú.

miércoles, marzo 08, 2006

HA LLEGADO LA PRIMAVERA

Que sí, de verdad. Ha sido esta mañana, de improviso. Ni siquiera al ver ese tímido sol que asomaba un día más por el horizonte, el mismo horizonte de siempre. El mismo sol de siempre.

Y ha ocurrido. Decidí ir a Alcobendas por Colmenar, visto que la hora era ya punta, afilada. Y no llegué a poner la radio: Monty Alexander llenó de música mi alma y atravesando el Parque del Manzanares, he bajado las ventanillas y he disfrutado del frío aire matinal (7 grados) sintiendo la misma sensación de cada año. El invierno ha terminado, viva el invierno.

Así que hay que plantearse las cosas, hay que aprovechar este maravilloso tiempo que tenemos por delante, hay que vivir!

Y yo te lo cuento, a ti, te lo cuento.

PS - Y me acuerdo de Javier, casi cada día. El mundo te echa de menos, querido amigo. Aunque estás, repartido entre muchos corazones que te añoran. Que te viven. Hasta pronto.