NADA ES PERFECTO
Tendemos siempre a magnificar, éxitos y fracasos, por igual. Tantas veces nos negamos a escuchar a la razón, a examinar la escala de grises, a elegir el blanco radiante o el negro más descorazonador.
Así que hoy veo mi vida de un gris, clarito, pero gris. El gris que ayer me dejó buena parte de la noche sin dormir, un tanto atacado, y atascado, por los acontecimientos que (un poquito) me superan.
Pero consiste en no dejar que se escape ese espíritu nuevo que tanto tiempo costó conseguir.
Pazienza.

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