jueves, noviembre 24, 2005

EN EL ABISMO

Profundidades abisales de la vida, la verdad. Cuando esperas que el mundo dé un paso al frente y te venga a saludar y a decirte "venga, pasa". Pero no te invita y tú sigues llamando a su puerta una y otra vez "lamento haberme ido de la fiesta".

Yo nunca quise irme. No sé cuándo fue. No recuerdo mucho de aquéllos días. Solamente la vez que conscientemente decidí cambiarlo todo y me fue sorprendentemente concedido. Volver a empezar. Y sin embargo no lo supe ver. Pero esta es toda mi culpa: no saber, no poder.

Yo nunca quise irme y sin embargo me vi fuera. Procure camuflarme con el resto de invitados o irrumpir por sorpresa. Siempre intenté ganarme a la guardia y también a la propiedad. Nada.

Espero en vano su llamada. Espero que un día me reconozca el esfuerzo aunque me critique los modos o los contenidos. Pero sí, espero que ese día llegue y llegue pronto porque la verdad, a veces dan ganas de cambiar de planeta. Cambiar de vida. Cambiar de fiesta.