SUEÑOS
No es cierto que las cosas puedan cambiarse fácilmente. No lo ha hecho tampoco esta vez. Sí he podido constatar que los milagros no existen, que la entropía tiende a crecer y el desorden se multiplica por momentos: a escala molecular pero también a la escala del género humano, tan triste y desdichado a veces.
No, no cambió tampoco esta vez. He podido constatar que existen los oasis, días soleados en otoño y cómo no, alucinaciones y espejismos: cada vez que nuestra capacidad de soñar supera a nuestra capacidad de ver, nos sumergimos en aquéllos, como máquinas de realidad virtual.
Dime cuántos de éstos has visto en los últimos días y te diré lo soñador que eres. Yo, bastante.
Ciao.

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