lunes, noviembre 21, 2005

SUEÑOS

No es cierto que las cosas puedan cambiarse fácilmente. No lo ha hecho tampoco esta vez. Sí he podido constatar que los milagros no existen, que la entropía tiende a crecer y el desorden se multiplica por momentos: a escala molecular pero también a la escala del género humano, tan triste y desdichado a veces.

No, no cambió tampoco esta vez. He podido constatar que existen los oasis, días soleados en otoño y cómo no, alucinaciones y espejismos: cada vez que nuestra capacidad de soñar supera a nuestra capacidad de ver, nos sumergimos en aquéllos, como máquinas de realidad virtual.

Dime cuántos de éstos has visto en los últimos días y te diré lo soñador que eres. Yo, bastante.

Ciao.