lunes, diciembre 05, 2005

EN LA MEMORIA... (A Javier)

No hay muchas palabras que decir. El viernes por la mañana Javi decidió descansar, después de tantos meses de lucha intensa, cotidiana, injusta, contra una enfermedad cruel que decidió jugar a dios y determinar su destino.

No tengo muchas palabras para expresar mis sentimientos, ni se trata de inundar de bonitas palabras y reflejos imaginarios paradisíacos una glosa a lo que fue.

A lo que es. Porque sólo puedo decir de él que era (y es) una de las mejores personas que conocí, de las que aprendes cada vez, de las que te alegran la existencia, de las que te ayudan a querer ser mejor persona y además a conseguirlo. Así era Javier. Así es, porque siempre permanecerá en nuestros corazones, por su recuerdo imborrable y por la grandeza de su legado. Estuviste poco por aquí, querido amigo, pero tu huella no se borrará.

Un recuerdo muy afectuoso a su encantadora familia, son cariño puro. A sus padres Ana y Goyo y a su hermana Ana Belén (no voy a olvidar su saludo, aquel tristísimo día). No es necesario escribir mucho más. Prefiero observar el resto de la vida. Como nos observará Javier desde el cielo. Desde el cielo de las personas buenas.

Para siempre.